
Pero invariablemente, en todos estos cursos y seminarios y como primer numerito, me topo con las malditas dinámicas de integración. Resulta que para que todos nos conozcamos y nos tengamos confianza, algún ser engendrado en el lado oscuro y con intenciones por demás aviesas, se ha dedicado a diseñar estas dinámicas “rompe hielo” que provocan evidenciar la falta de habilidades psicomotrices y de pensamiento lógico de los asistentes. A continuación pongo a su consideración algunas de estas temibles dinámicas que me han provocado pesadillas y traumas inenarrables:
EL BUM: Todos los asistentes se sientan en círculo; se le indica al participante que se enumere en voz alta y que a todos los que les toque un múltiplo de tres (3- 6- 9- 12, etc.) o un número que termina en tres (13- 23- 33, etc.) debe decir ¡BUM! en lugar del número. El que sigue debe continuar la numeración. Ejemplo: se empieza, UNO, el siguiente DOS, al que le corresponde decir TRES dice BUM, el siguiente dice CUATRO, etc. Pierde el que no dice BUM o el que se equivoca con el número siguiente. El “facilitador” que puso la dinámica discurrió combinar múltiplos de 3 con múltiplos de 5. Es fecha que todavía tengo insomnio.
CUERPOS EXPRESIVOS: Se escriben en los papelitos nombres de animales (machos y hembras). Ejemplo: león en un papelito, en otro leona (tantos papeles como participantes).Se distribuye los papelitos y se dice que, durante 5 minutos, sin hacer sonidos, deben actuar como el animal que les toco y buscar a su pareja. Cuando creen que la han encontrado, se toman del brazo y se quedan en silencio alrededor del grupo; no se puede decir a su pareja qué animal es.Una vez que todos tienen su pareja, se dice qué animal estaba representado cada uno, para ver si acertaron. Yo le pregunto al “facilitador” cómo demonios quería que actuáramos nombres de animales como zarigüeya, babuino, urraca y grillo.
Eso sí, no puedo negar que las dinámicas tienen un efecto positivo. Acabo de formar un grupo de terapia de apoyo para aquellos que fueron víctimas de semejantes atrocidades. Eso sí, todos estamos muy integrados.