
sábado, 31 de enero de 2009
Cosas que hacen que la vida valga la pena

domingo, 25 de enero de 2009
Los invito...
... a participar aquí, voy a escribir una nota sobre "Cosas que hacen que la vida valga la pena". Se me ocurrió que tal vez podría hacer esto más interactivo con mis 6 seguidores y 4 lectores, así que arránquense a pensar qué es lo que vale la pena de ser vivido y me lo mandan, ya sea por medio de este blog o los que tienen mi correo me mandan su listita... Veremos que resulta en una semana, digamos... los esperaré serenamente. Rima
jueves, 22 de enero de 2009
I’m british, pero no tanto

1. Puntualidad: somos excesivamente puntuales, tanto que caemos en la impuntualidad llegando 15 minutos antes de la cita, de la película o cualquier otra cita; mi padre es tan puntual que cuando no sabe la dirección de dónde lo invitaron, se lanza en su modelo antiguo en una avanzada matutina y verifica dirección, para que en la noche no ande con que se perdió y nunca llegó...
2.Todos los libreros, cajones, armarios tienen orden y concierto... tenemos todo en un inventario incrustado en la mente; si a mí se me ocurría sacar algo de su lugar, no pasaban ni 10 minutos cuando mi progenitor ya me estaba preguntando que si yo había sacado el libro de su lugar... casi tenía que llenar una forma por escrito y cinco copias para consultar un volumen;
3. Las listas, formato básico para cualquier actividad, listas para el mercado, para ver qué voy a hacer hoy, papelillos aquí y allá con todos los pendientes agarrados con un clip;
4. Preguntar acerca de todo: ¿por qué está este frasquito aquí? ¿De quién es esta maleta? ¿Por qué está movida la mesa? ¿Quién cambió de lugar el cuadro? Todo en control.
5. Repartición de dinero: todo miembro de la familia que se precie, hace reparticiones de dinero para el pago de la luz, teléfono, renta, colegiaturas... con la cantidad exacta, incluidos centavos, con un papelito que diga para qué es cada pago;
6. Rutina idéntica incluso en fiestas de guardar: absolutamente todo idéntico: la hora de la comida, siesta rigurosa... si nos salimos de ésta se disparan los alambritos de la seguridad y el control de las cosas;
7. Creación de una serie de aditamentos ingeniosos para aumentar la comodidad en el uso las cosas: instalación de alambritos, seguros, hilitos, cartones o cualquier otro adminículo necesario para detener, amarrar, cerrar o dejar parado lo que ustedes se imaginen; mi padre es especialista en estas lides, seguro tiene un gen chino.
8. Cajitas para guardar cosas innecesarias acumulando: clavos, clips, ligas, alfileres, maderitas, tubos de pvc, cachos de cartón, bolsas de plástico “por si se ofrece”, lo malo es que cuando “se ofrece” no sabemos en dónde dejamos eso que dijimos que nos serviría;
9.Sufrimiento indecible cuando prestamos algo: nos encanta decir que tenemos esto o aquello pero a la hora de que la persona interesada nos lo pide prestado, una punzada de horror nos parte el estómago, lo prestamos porque no nos queda de otra, pero ¡es un sufrir en este valle de lágrimas por recuperarlo!
A continuación expongo varios puntos terapéuticos para combatir la ansiedad cuando se presente un ataque de TOC
1. Inicie dejando destendida la cama los domingos; poco a poco aumente los días hasta que complete la semana; si hay reclamos, diga que está en terapia;
2. Procure dejar los trastes de la comida sin lavar, por lo menos hasta el desayuno del día siguiente. Si lo sé, es un ejercicio de vencimiento complejo, pero a la larga nos puede dar muchas horas de conchudez crónica;
3. Si le ganan las ganas de ser puntual, comience a arreglarse antes de salir aproximadamente 15 minutos antes de la hora citada; antes, precavidamente, rente una película de Angelina Jolie si es caballero, o una de Brad Pitt si es fémina y véala en el momento en que inicia la hora de la cita, al acabar puede irse, seguramente llegará puntual y evitará el coraje que nos proporcionan los impuntuales;
4. Al pagar las cuentas saque toda la quincena del banco y pague a diestra y siniestra sin pensar siquiera en cuánto queda, se sorprenderá de lo poco que rinde el dinero;
5. Preste libros, discos, dinero, lo que sea y JAMÁS apunte a quién:
6. La meditación como refuerzo es genial; ejercicios de desapego de los bienes materiales y poner la mente en blanco surten su efecto a la larga;
7. Tome la siesta antes de comer, coma a las 6 pm, rompa la rutina a como dé lugar;
8. Vaya al cuarto de las injurias –toda casa tiene uno- y saque la colección de cosas inservibles que tiene y que jamás usará: el peso que se quita de encima es una sensación indecible;
9. No piense en aumentar los beneficios en las funciones de las cosas, así son y ya;
10.Cuando se presente un pensamiento pernicioso póngase a tejer, bordar o chatear: eso relaja a cualquiera.
Me cuentan cómo les fue, yo ya me voy porque tengo que lavar los trastes...
martes, 20 de enero de 2009
Se busca príncipe rojo, amarillo, verde... porque el azul, no existe.

Ingredientes para construir un príncipe azul:
1. Una dosis consistente en leer o que nos cuenten todos los cuentos de hadas de Grimm, Andersen o cualquier mito o leyenda de cualquier país;
2. Una dosis –intensa- de novelas mexicanas o venezolanas, éstas últimas altamente recomendables;
3. Dosis completa de comedias románticas; las de Meg Rayan son infalibles, de preferencia ver 14 veces “Kate & Leopold”
4. Leer todos los libros de Jane Austin o de las Hermanas Brönte;
5. Escuchar el programa de boleros “Dos Corazones” por Radio Universidad
6. Coleccionar fotografías del artista favorito;
7. Soñar despierta a la menor provocación y en cualquier oportunidad que se presente;
8. Leer libros del corazón: Jazmín, Bianca o si no se tienen a mano, las de Corín Tellado;
9. Hacerse de una biblioteca significativa con los libros de Danielle Steel;
10. Olvidarse del consejo de mi mamá acerca de que los hombres (príncipes) van al baño, nada de pensamientos mundanos.
El decálogo arriba mencionado es infalible para despertar en nosotras todo el potencial y atrevernos finalmente a besar al sapo. El problema viene después, cuando después de mmmm... ¿cuatro años, cinco acaso? acaba el hechizo del príncipe y este comienza a adquirir tonalidades de lo más inquietantes, que van desde el morado hasta el negro absoluto. Es entonces cuando, demasiado tarde, nos damos cuenta de que los príncipes vienen en presentaciones diversas y que cualquiera puede ser buena... lo peor que puede suceder entonces, es que nos demos cuenta de que tenemos un “príncipe rosa” en casa.
domingo, 18 de enero de 2009
Me hubiera gustado ser...para

Dama en el siglo XIX en Inglaterra... para vestirme con polizón
Ayudante de Champollion... para estar ahí cuando se descifró la piedra Rosetta
Enfermera durante la celebración del final de la Segunda Guerra Mundial... para recibir un beso de un marinero
Timbalera de la orquesta de Tito Puente... para vestirme de lentejuela dorada
Monje amanuense en un convento europeo... para aprender caligrafía
Beguina... para no depender
Chica Bond... Para estar con James
Espía en Stalingrado... para seducir
Rubia boba... para que me regalaran un diamante
Concertista de una sinfónica... para que me aplaudieran
Investigadora forense... para descubrir al asesino
Sirvienta de Durero... para ser su amante
...Y de Mucha.... para ser su modelo
Mambolera de Pérez Prado... y bailar “Caballo Negro”
Barrendera del taller de Leonardo Da Vinci... para recoger sus bocetos del suelo
Bibliotecaria... ¿Adivinen para qué?
Mrs Robinson... para atreverme
La Bandida... para platicar con Alfonso Reyes
Un espíritu libre... para volar
Cantante de coro... para hacerle el “back” a Emmanuel
Alcohólica en Boston... para platicar con Poe
Mesera de Samborn’s... para servirle el café a Zapata
Maniquí de un centro comercial... y probarme todos los vestidos, joyas, perfumes
Amiga de Jane Austin... para que me contara sus penas
Costurera de Erté... para coserle sus vestidos a Mata Hari
Boletera de cine francés... para ver a Alain Delon
Modelo de Gustave Moreau... para que me pintara como “Salomé”
La lista puede resultar interminable, pero cómo me divierto haciéndola... los invito a pensar en ello... si no conocen a alguno de los personajes aquí expuestos, búsquenlos en la red, encontrarán maravillas. ¡Ah! Me olvidaba... soy diseñadora gráfica y maestra y ¡Me encanta!
sábado, 17 de enero de 2009
Encuentros que tocan mi línea de vida

miércoles, 14 de enero de 2009
Ni hablar del peluquín

Caso 1: X va al cine con un galán en edad provecta... no la invita ni unas lunetas “Ricolino”... entra con un envase de agua de un litro y a media película suena una alarma ¡bip, bip! X voltea a ver al individuo que se pelea con una bolsita de plástico “Ziploc” tamaño credencial llena de pastillas, píldoras y cápsulas de todos colores: “Es que me tocan mis medicinas para el hígado y el riñón”. X inmediatamente valora el escenario a futuro y piensa “hombre, de perdida que me dijera si tiene tiempo estimado de vida o por lo menos fecha de caducidad”.
Caso 2: Y sale con un provecto galán pensando que su futuro se encuentra resuelto ya que el hombre ha mundeado, se comporta como todo un caballero y ella lo invita a cenar a su casa. ¿El error?: Darle conchas con chocolate caliente. ¿El resultado? : A la segunda concha el hombre tiene toda la dentadura llena de masa y comienza a mover la boca con movimientos circulatorios de los mofletes para intentar sacar la pasta de entre su dentadura, apelando a las buenas maneras que nos dicen que ¡jamás! podemos meternos el dedo en la boca para impulsar la masa a salir. La que se va al baño es ella muerta de asco y jurando no volver a ver a tan abyecto varón....
Caso 3: Ya la cosa va cuajando con el galán, se van de viaje a la playa... todo parece maravilloso hasta que él aparece en bermudas y patas de gallo... sin comentarios;
... Y eso que no les pongo aquí toda la tlapalería que cargan estos galanes: peluquín, Grecian 2000 color rojizo, dentadura postiza completa y peor aún, puente de metal con muelas en vaso de agua, gotas para la sinusitis, pastillas de una gran variedad, pomada para la varice... y ya le paro, no las vaya a desanimar. Lo mejor para mis amigas, consíganse un galán de perdida de su edad...
domingo, 11 de enero de 2009
Sin palabras

"De buenas a primeras me topé con “Mamita Querida”, la descarada critica que haces sobre tu madrecita, o sea yo, describiéndome como cruel, irresponsable, inmadura, divagada, infantiloide, ilusa y con una inclinación morbosa hacia la criminología. Soy todo eso y más; pero te faltó agregar el cariño sin límites que les tengo a mis hijos, que es lo más hermoso y divertido que me ha pasado. Me hubieras defraudado si me defines como la clásica mujer abnegada, sacrificada, chantajista y llorona como las buenas mexicanas que sufren el dolor tranquilas.
Me gusta tu apreciación y tu humor, que compartas tú juego conmigo y me sientas tu cómplice, tu amiga, tu “alter ego” y estar en mi sintonía como yo pretendo estar en la tuya. Cada quien manifiesta y entiende el amor a su manera. Me emociona que seas mi hija; admiro tus empeños, tu lealtad y tu sed de aprender más sobre el difícil arte de vivir. A ver que otro día me sacas más trapitos al sol, pues ya que..... Tu mamá".
Me gusta tu apreciación y tu humor, que compartas tú juego conmigo y me sientas tu cómplice, tu amiga, tu “alter ego” y estar en mi sintonía como yo pretendo estar en la tuya. Cada quien manifiesta y entiende el amor a su manera. Me emociona que seas mi hija; admiro tus empeños, tu lealtad y tu sed de aprender más sobre el difícil arte de vivir. A ver que otro día me sacas más trapitos al sol, pues ya que..... Tu mamá".
Evidentemente, me quedé sin comentarios. Pero una cosa es cierta, yo amo a esta mujer y estoy orgullosa de ser su hija...Rima
sábado, 10 de enero de 2009
Instrucciones para no morir de aburrimiento en un concierto

Y aquí van las instrucciones:
1. Ir al baño antes de que inicie el concierto, es de mal gusto salirse a la mitad de un movimiento:
2. Pedir un programa para ver qué van a tocar, no es lo mismo Don Julián Carrillo que Mozart, lo digo con conocimiento de causa;
3. Si ponen toda la vida y obra del autor, leerla, esto sirve para entender el espíritu de la época o por lo menos mata el tiempo en lo que empieza;
4. Si la cosa se pone medio aburrida, dar rienda suelta a la imaginación: pueden pensar en un bonito viaje, cómo quieren arreglar su casa y, en el colmo de la angustia, si desconectaron la plancha antes de salir...
5. Si no conocen la pieza musical, hacer como que sí; de repente pueden alzar una ceja o poner la mano en la barbilla como si hubieran oído esa pieza con por lo menos tres ejecutantes antes de oírla en esa versión
6. No aplaudir entre movimientos, revela “falta de ignorancia”
7. NUNCA cerrar los ojos dizque para mayor disfrute, se corre el riesgo de comenzar a roncar, también con conocimiento de causa;
8. Si ya están que no pueden más normalmente se aplica la ley de Murphy: lo más seguro es que cuando el concierto acabe, el público por deferencia a los músicos aplauda a rabiar, esto provoca que el director lo agradezca con una pieza extra o “ancore” que por lo general es “Cielito Lindo”, yo la he escuchado en sinfónicas peruanas, germanas, italianas y en más de una orquesta de cámara. Sugiero pocos aplausos pero entusiastas, así se pueden ir a cenar con sus cuates más temprano;
9. Por favor, no comentar a mi padre sobre estas instrucciones, sería de muy mal gusto que se enterara que les doy estos consejos, pero considero que quien es melómano, sólo seguirá el número 6 como debe ser.
Adenda a Fever Nigt

“Bueno, esa frase que pudiera ser tan atrevida, habría quién la tomara de broma y ello ayudaba a romper el hielo, quizás a generar un interés y con ello acceder a bailar. Había muchas más, dependiendo de la habilidad del personaje, pero el objetivo siempre era que no te dijeran que no y que esto no fuese evidente, ya que regresarte con un "no" frente a todos y "todas" aumentaba la probabilidad de que siguiesen nos y nos”.
Luego me aclara que muchas veces, entre ellos se hacían el “quite”, el cual consiste en ir a sacar a dos amigas, una de las cuales era del interés del joven aspirante a bailar; la otra chica es la amiga “gordita”, nada apetecible, por cierto. El amigo, en un despliegue de solidaridad masculina, sacrifica su comodidad para bailar con la gordita, nomás para que el otro ligue. Esos si son amigos. Tenían toda una logística que ni en mis más locos sueños guajiros pude imaginar: platicar con las amigas para dar entrada a los otros que esperaban ser “posicionados” y evitar a como dé lugar el rechazo. Comenta además, que ellos normalmente sacaban a bailar las “calmaditas” a jovenzuelas que podrían ser prospectos para casorio seguro... y seguro que para otras cosas también, que a mí no me engañan... Como podrán comprobar, siempre es bueno saber qué piensa el otro lado de la moneda.
martes, 6 de enero de 2009
Fever night, fiver night, fever.....

domingo, 4 de enero de 2009
Cierran y se van, ¿Eh?

Mi padre, que es hombre de dichos, me platicó que este juego está plagado de ellos y aquí se los pongo para que los utilicen a discreción:
Esa ya fumó en pipa: Cuando los jugadores “bajan” una ficha con valor igual y repetidas veces y que los demás ya no tienen o que ya estás seguro de que el juego termina y uno tiene muchos puntos por lo que ya se perdió el juego. O tener muchas fichas con el mismo valor y no poder hacer nada se aplica esta frase... que es una manera elegantísima de decir ¡Ya valió m...!
Perdón señorita la pisé: cuando te equivocas con una ficha y le tapas al compañero la jugada cuando se supone que tienes que observar su juego y ayudarlo a que salga...
Víbora de dos cabezas ¿cómo te apelativas? El dominó siempre inicia con una mula de seis pero cuando el juego ya está en proceso, se puede salir con una ficha 3-2, por ejemplo. Esto saca de balance a los jugadores que no saben cómo puede estar tu juego y aquí es donde se aplica la simpática frase.
Ante la duda, la más piernuda: Éste doble sentido, que sólo pueden decir los caballeros, se aplica en la siguiente situación: tienes una ficha con muchos puntos, por ejemplo 6-5 y otra muy chica 0-1 y las posibilidades de perder ya son altas, entonces se baja la ficha de más valor al mismo tiempo que se pronuncia la frasecita;
¡Ay méndigo! ¡Hasta el chicle me tragué! Se supone que el dominó se puede jugar en parejas formadas por los compañeros situados uno frente al otro. Cuando tu compañero cierra y tú te quedas con muchos puntos, entonces se exclama de esa manera. También se puede decir: “estoy jugando entre dos traidores y un enemigo”;
¡Esto y robar a una borracha! Cuando cierras y te vas, quedándote sin puntos.
El único defectito que tiene mi padre a la hora de jugar es que no es nada desvelado. Él sabía a qué hora llegaban sus amigos, pero nunca a qué hora se podrían ir. Entonces aplicaba varias estrategias para correrlos que nunca le funcionaban, por supuesto, porque ya se sabe la conchudez de los jugadores. Les decía que se quedaban en su casa, que ya sabían dónde estaba todo, que cerraran y se fueran, y que él se iba a dormir tan campante... se supone que por pena ellos se tenían que ir, pero nada, incluso se daban el lujo de entrar a mi habitación para robarme los cigarros. En otra ocasión, en vez de cacahuates, les puso en los botaneros croquetas de gato. Como estaban bien clavados en el juego lo único que le dijeron fue: “Oye M, están buenas estas botanitas ¿Son nuevas? La frustración de mi padre era infinita... Muchos grupos de dominó han pasado por la vida de mi padre, y en todos ellos ha hecho amigos de sangre... unos ya están en el “Valle del Josafat” como dice él para indicar que el amigo pasó a otra dimensión... No cabe duda de que el juego revela personalidades, sirve de desfogue o de refugio para esposos en desgracia.
jueves, 1 de enero de 2009
Recato y decoro = ripio de candor

Suscribirse a:
Entradas (Atom)