jueves, 22 de enero de 2009

I’m british, pero no tanto

La familia C se ha caracterizado siempre por ser cuasi inglesa. Todos los primos estamos de acuerdo en que hemos heredado el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) de nuestros padres, que seguro lo heredaron a causa de algún gen que dio mal la vuelta en un punto de la cadena de ADN que nos compone. A continuación narro el comportamiento de la mayoría de los miembros de la familia, con todo respeto, claro.

1. Puntualidad: somos excesivamente puntuales, tanto que caemos en la impuntualidad llegando 15 minutos antes de la cita, de la película o cualquier otra cita; mi padre es tan puntual que cuando no sabe la dirección de dónde lo invitaron, se lanza en su modelo antiguo en una avanzada matutina y verifica dirección, para que en la noche no ande con que se perdió y nunca llegó...
2.Todos los libreros, cajones, armarios tienen orden y concierto... tenemos todo en un inventario incrustado en la mente; si a mí se me ocurría sacar algo de su lugar, no pasaban ni 10 minutos cuando mi progenitor ya me estaba preguntando que si yo había sacado el libro de su lugar... casi tenía que llenar una forma por escrito y cinco copias para consultar un volumen;
3. Las listas, formato básico para cualquier actividad, listas para el mercado, para ver qué voy a hacer hoy, papelillos aquí y allá con todos los pendientes agarrados con un clip;
4. Preguntar acerca de todo: ¿por qué está este frasquito aquí? ¿De quién es esta maleta? ¿Por qué está movida la mesa? ¿Quién cambió de lugar el cuadro? Todo en control.
5. Repartición de dinero: todo miembro de la familia que se precie, hace reparticiones de dinero para el pago de la luz, teléfono, renta, colegiaturas... con la cantidad exacta, incluidos centavos, con un papelito que diga para qué es cada pago;
6. Rutina idéntica incluso en fiestas de guardar: absolutamente todo idéntico: la hora de la comida, siesta rigurosa... si nos salimos de ésta se disparan los alambritos de la seguridad y el control de las cosas;
7. Creación de una serie de aditamentos ingeniosos para aumentar la comodidad en el uso las cosas: instalación de alambritos, seguros, hilitos, cartones o cualquier otro adminículo necesario para detener, amarrar, cerrar o dejar parado lo que ustedes se imaginen; mi padre es especialista en estas lides, seguro tiene un gen chino.
8. Cajitas para guardar cosas innecesarias acumulando: clavos, clips, ligas, alfileres, maderitas, tubos de pvc, cachos de cartón, bolsas de plástico “por si se ofrece”, lo malo es que cuando “se ofrece” no sabemos en dónde dejamos eso que dijimos que nos serviría;
9.Sufrimiento indecible cuando prestamos algo: nos encanta decir que tenemos esto o aquello pero a la hora de que la persona interesada nos lo pide prestado, una punzada de horror nos parte el estómago, lo prestamos porque no nos queda de otra, pero ¡es un sufrir en este valle de lágrimas por recuperarlo!

A continuación expongo varios puntos terapéuticos para combatir la ansiedad cuando se presente un ataque de TOC
1. Inicie dejando destendida la cama los domingos; poco a poco aumente los días hasta que complete la semana; si hay reclamos, diga que está en terapia;
2. Procure dejar los trastes de la comida sin lavar, por lo menos hasta el desayuno del día siguiente. Si lo sé, es un ejercicio de vencimiento complejo, pero a la larga nos puede dar muchas horas de conchudez crónica;
3. Si le ganan las ganas de ser puntual, comience a arreglarse antes de salir aproximadamente 15 minutos antes de la hora citada; antes, precavidamente, rente una película de Angelina Jolie si es caballero, o una de Brad Pitt si es fémina y véala en el momento en que inicia la hora de la cita, al acabar puede irse, seguramente llegará puntual y evitará el coraje que nos proporcionan los impuntuales;
4. Al pagar las cuentas saque toda la quincena del banco y pague a diestra y siniestra sin pensar siquiera en cuánto queda, se sorprenderá de lo poco que rinde el dinero;
5. Preste libros, discos, dinero, lo que sea y JAMÁS apunte a quién:
6. La meditación como refuerzo es genial; ejercicios de desapego de los bienes materiales y poner la mente en blanco surten su efecto a la larga;
7. Tome la siesta antes de comer, coma a las 6 pm, rompa la rutina a como dé lugar;
8. Vaya al cuarto de las injurias –toda casa tiene uno- y saque la colección de cosas inservibles que tiene y que jamás usará: el peso que se quita de encima es una sensación indecible;
9. No piense en aumentar los beneficios en las funciones de las cosas, así son y ya;
10.Cuando se presente un pensamiento pernicioso póngase a tejer, bordar o chatear: eso relaja a cualquiera.

Me cuentan cómo les fue, yo ya me voy porque tengo que lavar los trastes...

2 comentarios:

lupenogueira dijo...

Ahora entiendo tu tendencia a la perfección, no es ningún gen torcido en tu cadena adeniana... y si lo fuera, te felicito por ese pequeño defecto, no cualquiera lo tiene, es más, podrías ser donadora de celulas madres para mejorar este mundo... (exageré un poco, será que te estimo... jajaja)

Anónimo dijo...

TOTAL Y COMPLETAMENTE DE ACUERDO!!
Lo vivo todo el tiempo; no por mi, sino, por mi abuelito, M, G, J, mi mamá… (casi toda la familia C).
Yo salí a mi abuelita, lo opuesto a los "C", aunque debo decir que se me está pegando. Lo digo por lo de hacer listas para que no se me olvide NADA, con decir que ya hasta en el celular tengo

Me encanta ser C, no lo cambiaria por nada, como el Duvalín, y esas ‘pequeñas manías’ nos hacen especiales. Lo que si no me gusta de ser C, es la nariz, :( eso si lo heredé!